15
May

Eyaculación precoz

 

Tiene que haber una medida para todo, un referente que nos haga entender si lo que nos acontece es normal, relativamente normal, relativamente anormal o anormal del todo. Sin esos referentes, vivimos sumidos en la confusión y en la angustia. ¿Cuál es mi condición?   ¿Soy del montón? ¿Mi montón es bueno? ¿Soy un tipo raro? ¿Es lo mío un problema?

 

Muchos debían vivir en esta indefinición hasta que han llegado unos urólogos y han objetivado el término “eyaculación precoz”. Lo que hasta ahora era una sospecha de sí o de no, a partir de ahora se va convertir en algo sometido a un patrón que va a objetivar lo que no eran m´s que puras sensaciones subjetivas. La Asociación de Urología Americana acaba de definir y acotar bien el concepto: hay eyaculación precoz cuando entre la penetración vaginal y la eyaculación pasa menos de un minuto. Así que me veo ahora a montones de tipos que, disimuladamente, van a incorporar un cronómetro a sus relaciones sexuales para saber si son unos eyaculadores precoces o si, por el contrario, entran dentro de la categoría de eyaculadores a secas, aunque tal vez esta expresión no sea la que mejor se adapta a tan húmeda consecuencia.

 

Esa cara de alivio del tipo cuando, tras el éxtasis momentáneo recupera el conocimiento, mira de reojo el cronómetro y comprueba que ha tardado ¡un minuto un segundo! Sí señor, ya no me van a poder acusar en falso, a partir de ahora ya tengo el diploma de eyaculador normal expedido por la Asociación Americana de Urología. Aunque, así las cosas, yo sugeriría que hubiera una autoridad que homologara los records, no vaya a ser que algún tramposo retrase a drede el momento de pulsar la tecla del cronómetro. Por otra parte, ¿a partir de qué instante se puede hablar de penetración en sentido estricto? ¿Cuenta a partir del primer milímetro o centímetro, o acaso se requiere una profundización mayor para homologar la marca? Son matices estos tan importantes que por ello sugiero que todas estas cuestiones se diluciden ante un equipo de jueces y con unos cronometradores como los del los Juegos Olímpicos.

 

Tal vez por la polémica como la arriba descrita, el estudio efectuado añade que, además del tiempo, debe “incapacidad para retrasar la eyaculación en todas o casi todas las penetraciones vaginales, y consecuencias personales negativas para el hombre, como estrés, preocupación, frustración y/o un rechazo ante las relaciones sexuales”. Digo yo que esto, más que un adendo debería el núcleo del asunto, pero reconozcamos que estoy lejos de ser una autoridad en estos temas.

 

Por otra parte, tiene su gracia que el estudio incida sólo en la penetración vaginal. Con el estudio efectuado, los gays estarían libres de eyaculación precoz, lo cual no sé yo si será del todo cierto. Así que tal vez sería conveniente ampliar el tipo de relaciones sexuales contempladas en el estudio, ya que todo el mundo tiene derecho a disponer de su propio patrón de medida.

 

Me ha gustado mucho la frase de Ira D. Sharlip, principal autor de este estudio, que afirma “no hace falta que sufran en silencio”. Peligrosa frase que puede llevar al equívoco. Espero que nadie acabe tratándose la eyaculación precoz a base de Hemoal.

 

14
May

La fe marciana

No sabía yo que el Vaticano también se dedicara a la contemplación de las estrellas. Tan preocupados como están por lo que hacemos los mortales en este valle de lágrimas, imaginaba que dedicaban su tiempo a perdonarnos nuestros múltiples pecados, de vez en cuando lo propios, así como a la introspección y a la oración. Pero resulta, no sé si como resultado de su mala conciencia por lo de Galileo Galilei, que sí, que se dedican a la astronomía y que hasta tienen, según he leído en la prensa, un astrónomo jefe.

 

La prensa destaca que el director del Observatorio Astronómico del Vaticano, un jesuita llamado José Gabriel Funes, ha declarado que “se puede admitir las existencia de otros mundos y otras vidas, incluso más evolucionada que la nuestra, sin por ello poner en entredicho la fe en la creación, en la encarnación y en la redención”. Por si la cosa no quedaba del todo clara, dicha declaración la termina con un rotundo “es posible creer en Dios y en los extraterrestres”.

 

Nunca me había puesto a pensar al respecto, pero la verdad es que la tesis del jesuita me parece de una lógica aplastante. Si el fundamento de la religión es la fe, esa fe que no necesita del ver para creer, porqué no creer también que hay otras formas de vida más allá de nuestro planeta aunque nos las veamos. Finalmente, sólo hay que cerrar el círculo de la fe admitiendo que esos extraterrestres son también hijos de Dios, que, en el mejor de los casos emigraron dejando aquí a parte de la familia o que, en el peor y permítaseme  la licencia, son fruto de una canita al aire del creador por otros sistemas planetarios.

 

En mi caso, la verdad, y a pesar de haber sido educado en los Sagrados Corazones, tengo tanta dificultad para creer en lo uno como en lo otro. Recuerdo mis conversaciones adolescentes con el padre Santiago, muchas veces tomando copas hasta altas horas de la madrugada,un hombre de una extraordinaria altura intelectual cuya fe escapaba a su raciocinio por otra parte siempre rotundo, en las que siempre llegábamos al callejón sin salida de la fe: él la tenía y a mi no me llegaba, no sé si porque practico un racionalismo excesivo o porque mi parte más irracional se resuelve por otras vías. El caso es que igual que a mi no me llegó, sí iluminó a mi amigo Nacho Moreno, que hoy es ya un “ejecutivo” de esa orden de los Sagrados Corazones. Será que su afición por el Barça necesitaba de la redención del señor. Sirva esta mención de recuerdo para Santiago, que recientemente falleció de cáncer.

 

Así que agnóstico y sin creer en los extraterrestes, tendré que aferrarme no sé muy bien a qué para intentar darle sentido a un mundo que cada día más escapa a nuestra comprensión. Imagino que Dios, si tal como insinúa el padre Funes, es padre y creador de más de una especie en varios lugares planetarios, tendrá más razones para perdonar los pecados del ser humano que los de los marcianitos, porque nuestra capacidad para la bondad, que es mucha, se ve también contrarrestada por una capacidad para la maldad que pone los pelos de punta. ¿Habrá algún día un encuentro de los hijos marcianos y terrícolas con el padre? ¿Encarnaremos entonces al hijo pródigo? Preguntas sin respuesta como tantas otras.

 

Si alguien quiere ver cómo hemos tratado esta noticia en El Noticiero, sólo tiene que hacer click aquí.

13
May

La foto de la poligamia

La Vicepresidenta Primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, se hizo una fotografía durante su estancia en Níger con un encargado de una fábrica de un empresario español y su familia. Aquella fotografía ha dado lugar a muchos comentarios, por cuanto, el hombre en cuestión es polígamo y algunas de las mujeres a las que De la Vega saludo creyendo que eran sus hijas resultaron ser sus tres esposas.

 

Posteriormente, De la Vega ha dicho sentirse horrorizada por la situación de esas mujeres, que entiende como un drama, como algo que le produce un rechazo total. Muchas veces, cuando he escuchado a su jefe, el Presidente Zapatero, hablar de la tan cacareada alianza de civilizaciones me he preguntado sobre situaciones similares a esta. ¿Debe esa alianza mirar hacia otro lado ante situaciones como esta? ¿Debemos aceptar como normales ciertas formas de proceder que se dan en muchos países y que yo encuentro en las antípodas de nuestros valores? 

 

Nuestras sociedades, con todos sus defectos, que son muchos, se han ido construyendo a partir de la lucha de muchas generaciones, que poco a poco consiguieron avanzar en sus derechos, muchas veces a ritmos desiguales, muchas veces con grupos sociales a los que les ha llegado más tarde ese avance, pero creo que, por mal que lo hayamos hecho, por mal que funcione el sistema, somos unos privilegiados en cuanto a los derechos que tenemos reconocidos.

 

Convivimos con países en los que esa lucha casi ni se ha iniciado, con entramados sociales anclados en un pasado remoto, en los que son enormes los colectivos sociales que viven de espaldas a sus derechos, algo que, en muchos de esos países, afecta y de manera vergonzosa a las mujeres. ¿Qué tipo de alianza cabe en esos casos? ¿Debemos aceptar esas situaciones? ¿Debe nuestra moral aceptar excepciones porque practiquen otras religiones o porque tengan otras costumbres?

 

Yo creo que no y por eso estoy de acuerdo con lo que dice la Vicepresidenta. Porque creo que hay que acabar con esas situaciones, porque creo que esos millones de mujeres que viven subyugadas, como viven también millones de hombres en esos mismos lugares (en un escalón más alto seguramente de la escalera de la humillación), merecen sentirse tan dueños de su vida como nos sentimos nosotros, por mucho que que esa sensación pueda ser un engaño. Benditos nuestros espejismos, benditas nuestras tragedias cuando las comparamos con lo que vemos por esos mundos.

 

No se trata de creerse superiores, nos se trata de pensar que somos mejores, pero sí se trata de defender unos valores que forman parte de la herencia que nos han dejado nuestros mayores. Ellos lo consiguieron para nosotros, para que siguiéramos avanzando. Nunca sabremos lo que les debemos, porque nunca hemos vivido ni la milésima parte de la paupérrima consideración que se tiene por millones de seres humanos. Nada de lo que disfrutamos ha sido gratis el respeto naïf hacia quienes no respetan los derechos de las personas no es respeto, es debilidad en la defensa de quienes no disfrutan ni de la versión más censurada de la libertad.

P.D. Este post ha sido escrito del tirón, en menos de diez minutos. Luego no lo he leído. Ha salido así, no sé como. Mañana lo leeré con calma, si puedo. Pero más importante que mi lectura es la vuestra y vuestros comentarios.

Después de leer algunos comentarios, he decidido incluir un video con declaraciones de Maria Teresa Fernández de la Vega por intentar centrar un poco más la discusión.

10
May

Pol & cía de Coslada

No salgo de mi asombro con lo que está pasando en Coslada, ya sabéis, esa Pol & Cia Municipal (me niego a llamarle policía) que, en lugar de servir a los ciudadanos, constituyó una red para aprovecharse de ellos a base del chantaje y la extorsión. Son muchos los elementos que contribuyen a ese asombro. 

 

En primer lugar, resulta increíble que en pleno siglo XXI, en una sociedad democrática como la nuestra, con la facilidad con la que se transmite la información, sea posible que se den prácticas mafiosas en un cuerpo como el de la policía municipal. Y, sobre todo que, como parece, esas prácticas se estén dando desde hace muchos años sin que nadie haya sido capaz de poner coto a estos matones de barrio disfrazados de policías.

 

Sorprende también que, una vez destapado el asunto por la policía nacional, ahora nos encontremos con cientos de testimonios en los medios de comunicación en los que se nos narra con todo tipo de detalles lo que hacían el tal Ginés y sus secuaces. No se entiende que el miedo que les ha atenazado durante lustros dé paso a montones de declaraciones incriminatorias para los sinvergüenzas que habían hecho de Coslada un barrio del hampa uniformada.

 

Y más que sorprenderme me indigna haber escuchado a los responsables municipales de Coslada. En una declaración, Ángel Viveros, su alcalde ha dicho no saber nada (“en este ayuntamiento no habíamos tenido constancia en ningún momento de lo que había sucedido o de lo que estaba sucediendo”), en tanto que el concejal responsable de seguridad ha dicho que hombre, que tal vez había algo raro (“había excesiva subjetividad en muchos movimientos de policía”). Manda güevos, es decir que vemos a cientos de personas diciendo que lo que allí sucedía era vox populi y el alcalde está a por uvas mientras que el jefe del tal Ginés aprecia “subjetividad” en lugar “suhijoputez”. Pues estamos buenos, yo soy el alcalde de Coslada y no me he enterado de la misa la media e ipso facto dimito por inútil, por ser incapaz de detectar que uno de mis empleados tiene acojonada a mi ciudadanía. Pero no, con un no sabía nada se queda tan contento.

 

Así que cómo voy a estar, pues eso, asombrado. Espero que se llegue al fondo de este asunto, porque otra de las cosas que me tienen más cabreado que asombrado es cómo al final las penas que pagan todos estos sinvergüenzas son muy inferiores a las que merecen. Cuando un concejal, cargo público electo, policía, juez… es decir, cuando alguien a quien los ciudadanos hemos investido de autoridad y responsabilidad pública hace un uso desviado de esa confianza hay que ir a degüello con ellos. Leía el otro día que Julián Muñoz ha llegado a un acuerdo con la fiscalía por el cual va a saldar 100 procedimientos  judiciales pendientes, ¡¡¡100!!! con tres años de prisión de los que sólo le faltaría por cumplir uno. Y a ese mismo acuerdo han llegado unos cuantos concejales de aquel ayuntamiento corrupto de Marbella. ¿Ha preguntado el señor fiscal  a los ciudadanos para llegar a semejante acuerdo? Y luego está lo otro, y es que al final de lo que se llevaron crudo no devuelven ni un euro. Me imagino que Julián Muñoz perdería unas causas, ganaría otras, pero esto del todo a cien judicial me parece una vergüenza descomunal. Que se les juzgue, si son culpables que devuelvan hasta el último euro que escamotearon a los ciudadanos y luego que cumplan una pena severa por aprovecharse de la confianza otorgada por esos mismos ciudadanos. Pero, por preguntar por un caso cualquiera, ¿alguien sabe dónde está dinero de Roldán?

 

En fin, será que las benditas nubes que nos están dejando ese agua que tanto necesitamos, me están nublando el entendimiento. Pero yo estas cosas no las entiendo.

 

Si queréis ver el trailer de “Ginesete, el brazo corrupto de la ley”, lo tenéis en El Noticiero.

 

08
May

Destino sin control

Nunca imaginó que pudiera perder el control de su destino de una forma tan tonta. Él se casó, inició una vida en común, luego las cosas se torcieron y, creyendo que tenía el control de su vida, decidió separarse. Sin embargo, desconocía que existía un frente que no había previsto, un elemento fuera de control que le situaría en un mundo que nunca imaginó. Logró separarse de su anterior familia, sí, pero acabó metido en una escena sin poder decidir, el asunto se le había ido de las manos.

 

Jaime de Marichalar nunca pensó que al tratar de su separación de la Infanta Elena debería haber previsto que un día se había convertido en figura del Museo de Cera. Cuando fue creado y como no podía ser de otra manera, su lugar estaba entre la familia real española. Pero, claro, te separas, y pones a los responsables del museo en un brete. ¿Qué hacen contigo? Te convierten en velas, te funden y te reciclan en otro personaje (da mal rollo estar hecho de la misma cera que Marichalar), te esconden en un armario… o te trasladan a otra escena. Y esa fue la decisión de los del museo, trasladar a don Jaime y convertirlo en figurante de una escena taurina en la que ve los toros desde detrás de la barrera, sin lanzarse al ruedo. Algún malvado podría haber pensado en convertirlo en toro, pero bien es sabido que más allá de evidentes y nada sutiles referencias a adornos de la testa, cuya pertinencia desconozco, convertir a Marichalar en representante de una raza brava no parecía de lo más adecuado.

 

Así que ahí lo tienen al pobre, contemplando una corrida eterna con El Juli, Enrique Ponce, Jesulín y otro desubicado como él,  Islero, el toro que mató a Manolete, que obviamente no fue lidiado con ese cartel. Puede que Marichalar esté contento, y que prefiera inmortalizarse como personaje en decadencia en semejante escena, pero yo creo que uno debería tener el control de esta situación y exigir que le devuelvan a uno mismo en ceras de diseño que siempre vienen bien en caso de apagón, algo que, a los precios que está la energía, puede pasar en cualquier momento.

 

Cosas como esta hacen que me pregunte en dónde me habrán puesto a mí, no en el museo de cera, sino en no sé que lugar en el que la gente guarde los miles de fotos que me he hecho en estos últimos años con personas que me lo han pedido por la calle, en un restaurante, en el fútbol. Siempre me pregunto qué harán, si me habrán puesto en el álbum pegado a la foto de alguien que me guste o si, por desgracia, ni tan siquiera he sido impreso y me he convertido en un mero archivo de teléfono móvil o en unos cuantos megas de nada. Y lo de las fotos tiene un pase. Pero lo de los autógrafos, ¿qué hará la gente con un autógrafo birrioso que tiene escrito en la servilleta de un bar? Supongo que todos acaban en la papelera y espero que reciclados.

05
May

Los reconocimientos tardíos

El fallecimiento de Leopoldo Calvo-Sotelo ha reproducido una vez más esa costumbre tan española de la loa a quien no está, de la alabanza del que ya no puede escucharla, del reconocimiento a destiempo.

 

Leopoldo Calvo-Sotelo ha sido el presidente olvidado, un político del que casi no hemos escuchado referencias durante muchos años. Este fin de semana, su muerte ha supuesto un súbito renacimiento de su figura y se le han reconocido méritos, un buen hacer y un servicio al país hasta ahora sólo susurrados o, más bien, callados. Con Adolfo Suárez pasó algo similar, sólo que en su caso fue la enfermedad la que hizo que empezáramos a escuchar juicios positivos dedicados a su persona y a su gestión al frente del gobierno. En ambos casos, todos esos comentarios da la impresión de que llegan tarde, igual que las condecoraciones y el reconocimiento.

 

Da la impresión de que en la vida pública española sólo está permitido decir “te quiero” si ya no cuentas, si ya no estás, si has desaparecido. Con Adolfo Suárez y con Leopoldo Calvo-Sotelo, si tan unánime era el reconocimiento y el agradecimiento, hubiera sido muy fácil hacerles un público homenaje cuando estaban en plenas condiciones, entre otras cosas, porque ya no estaban en la batalla política ni se les esperaba y porque ni tan siquiera existía ya el partido político en el que militaron mientras fueron presidentes. 

 

Al margen de esta observación, quiero referirme al personaje de Leopoldo Calvo-Sotelo que Luis Figuerola-Ferretti recreaba en mi compañía en la radio. La imagen pública y conocida de Calvo-Sotelo por el común de los españoles era la de un hombre hierático, serío, como muy probablemente se desprendía hasta de su propia figura. Sin embargo, quienes le conocían mejor, siempre hablaron del fino sentido del humor que poseía. A partir de ahí, nosotros inventamos un recurso surrealista, el Poldo Mix, que era una casette con la recopilación de los mejores chistes de Leopoldo Calvo Sotelo. Mientras Suárez estuvo bien (luego sería sustituido por un representante de artistas -Coqui-), en la narración del chiste era quien acompañaba a Calvo-Sotelo, obligándole a empezar varias veces (“arriba de nuevo”), a explicar dónde estribaba la gracia del chiste y a especificar el tipo de hilaridad que producía. El Poldo Mix quería evitar la risa de compromiso de quien no entiende un chiste y por eso lo desmenuzaba hasta el final. Fue un recurso que utilizamos durante muchos años y que casi tuvo su club de fans. En ese sentido y a nuestra peculiar manera, contribuimos a mantener en activo la figura del ex presidente.

 

Leopoldo Calvo-Sotelo estuvo un par de veces con nosotros en La Verbena de la Moncloa   o en el Gran Carnaval. Mi recuerdo de aquellos programas es muy grato y no conservaba la impresión sobre la que escribe Luis en su blog, aunque la verdad es que él tiene una especial capacidad para deducir que todo lo que hace resulta molesto para sus referentes reales. Recuerdo que la última vez, enfrentado al Poldo Mix, Calvo-Sotelo dijo que estaba bastante molesto, porque nuestro Poldo hacía referencias constantes a un vestidor (en el que Luis debía imaginarle acicalándose) cuando resultaba ser que él, el verdadero Leopoldo, no tenía vestidor.

 

Es verdad que, en el fondo, enfrentarse a tu imitación no debe ser un ejercicio especialmente deseado, pero tengo la impresión de que nuestro ex presidente supo lidiar perfectamente con ello las veces que estuvo en persona con nosotros.

P.D. Las fotografías que ilustran este post pertenecen al archivo de mi tía, Pilar Narvión. Siento no tener ningún Poldo Mix digitalizado para subirlo.

04
May

Sadismo repetitivo

Hay que acabar con este complot que nos quiere volver locos. Un grupo de desalmados se ha puesto de acuerdo para hacernos vivir en una trampa constante para nuestra memoria, intentado que confundamos lo ya vivido con lo por llegar, atacando de tal manera a nuestros cimientos neuronales que nos han instalado en la eterna duda. Esta podría ser una conversación tipo en millones de hogares españoles

 

¿Pero esto no le hemos visto ya?

No sé, yo no me acuerdo

Pues a mi me parece que esto ya lo han puesto, aunque no me acuerdo muy bien de lo que pasaba

Pues ahora que lo dices, algo sí me suena

 

Igual soy yo que me estoy alelando, pero tengo la impresión de que, en el bombardeo audiovisual en el que vivimos, esto mismo le sucede a mucha gente ante el recurso tramposo de las televisiones de inundarnos a repeticiones de capítulos y capítulos de las series. Repiten capítulos de CSI Las Vegas, CSI Miami, CSI Neuva York, House, Anatomía de Grey, Shark, de todas las series españolas… y, como incautos que somos, empezamos a ver los capítulos (¡joder, pero estos no habían roto!) y entonces llega el primer deja-vu (serán cabrones, pero si me parece que es una repetición), pero como la memoria es flaca, crees que sí, que lo has visto, pero no acabas de recordar la trama, y al final sabes que lo has visto y encima acabas preocupado porque cada día tienes menos capacidad para recordar las cosas.

 

Los gobiernos deberían prohibir estas prácticas sádicas contra la población. Hacen esto los del Pentágono en Guantánamo y ninguno dudaríamos en calificar de tortura tan crueles prácticas, pero lo hacen las televisiones contra todos nosotros y no pasa nada. Por lo menos deberían obligarles a poner sobreimpresionado “esto es una repetición. Seguramente usted ya lo habrá visto pero no lo recuerda bien. Estudios médicos indican que sólo por encima del 95% de no recuerdo es patológico. Si es así, hágaselo mirar”.

 

En fin, que nos engatusan con esa pseudoestafa de vendernos varias veces el mismo producto. Deberíamos declarar el mes de lucha contra las repeticiones y apagar todos la tele en cuanto detectemos que nos la cuelan de nuevo, mandándonos SMS si es necesario. ¿Lo organizamos?

01
May

Prepararse para lo peor

Quitarle importancia a lo que sucede es una conducta muy habitual en el ser humano. No, no es tan grave. En realidad es menos de lo que parece. Va a pasar y todo volverá a ser como antes… Quién no se ha refugiado en ese pensamiento alguna vez, quién no lo ha comprobado en gente que conoce. Esa tentación de caminar por la vida esquivando la realidad es muy humana y se puede enocntrar en casi todos los ámbitos de la vida: las relaciones personales, la sunción de una enfermedad, la situación laboral…

En los últimos tiempos, tengo la sensación de que nuestro gobierno está trasladando al debate público este tipo de conducta. “No es crisis, es desaceleración” fue una constante reiteración del Presidente del Gobierno en el programa “59 segundos” al que acudió este lunes. Seguimos creciendo, menos, pero seguimos creciendo, la inflación va a bajar ya (el presidente profeta vio cumplida al día siguiente su previsión –un mes no marca tendencia-), estamos preparados para afrontar el bache porque lo hemos hecho muy bien… son frases que recordarán todos los que vieran el debate.

A mi este tipo de conducta por parte de quienes nos gobiernan me resulta especialmente intranquilizante. Es verdad que la economía sigue creciendo (recomiendo la lectura del post de Marc Vidal) y que, probablemente, no podamos hablar de recesión en términos técnicos. Pero, ¿de verdad es tan importante ese matiz técnico?. Con menor crecimiento, subidas importantes en las cifras del paro, una inflación que todavía se sitúa por encima del 4%, restricciones crediticias, unas cuentas públicas que empiezan a sentir el impacto de lo que sucede, un sector exterior que sigue siendo altamente deficitario… con todo ese panorama, ¿lo importante es el matiz técnico?

Al margen de los datos, sean un poco mejores o un poco peores, para mi lo sustancial de esta situación es que ha puesto patas arriba el modelo de crecimiento español, que tenía un pilar fundamental, el sector de a construcción, que ha empezado a dar síntomas de debilidad estructural y compromete la estabilidad del edificio. Los datos de venta de vivienda que hemos conocido en los últimos días o las suspensiones de empresas del sector inmobiliario nos pintan un panorama nada halagüeño del motor principal de nuestra economía. La enorme cantidad de industrias que dependen del sector de la construcción están también notando esos efectos y, si el panorama no se aclara pronto, muy probablemente en frenazo será tan brusco que, si no disponemos de ABS, que nos puede hacer perder la dirección. Eso no es coyuntura, es estructura y lo estructural es más difícil de enmendar que lo coyuntural.

Nuestro mercado de la vivienda es más rígido que otros y da la impresión de que todavía no se ha dado el ajuste de precios necesario para encontrar un punto de inflexión de la situación. Es evidente que los compradores están en la actitud de esperar a que eso suceda y, cuanto más lenta sea la caída de precios, más tardará en recuperar la marcha el motor. Y eso si el sector financiero vuelve a poner recursos en el mercado para los compradores. Por otra parte, nos podemos encontrar con la perversa situación de que dentro de un tiempo haya gente pagando una hipoteca por un piso cuyo valor de mercado sea inferior al de esa hipoteca. Una situación que esperemos no llegue a producirse, pero que con la brutal escaladas de precios que hemos vivido, no sería nada inimaginable para los últimos que metieron el piso en su carro de la compra.

Lo que yo le pido al gobierno es que trabaje no con el voluntarismo del “esto va a pasar pronto”, sino con la peor hipótesis de las que manejan. Siempre me ha parecido que si uno empieza a prepararse para afrontar la peor hipótesis consigue un doble efecto: que no le cojan a contrapié si luego ese escenario se confirma y, seguramente, con las medidas que se vayan tomando, conseguir que esa hipótesis no llegue a cumplirse. Trabajemos pensando en lo peor y seguramente acabaremos mucho mejor.

Desde luego, mi deseo es que el Gobierno tenga razón y las cosas vayan razonablemente bien. Pero me encontraría más tranquilo si nos estuviéramos preparando para que vayan simplemente mal. Y me da la impresión de que no. Para acabar, os quiero dejar con dos piezas maravillosas de teoría económica. La primera es del Presidente Zapatero.

Realmente es fantástico el argumento: crece e paro por la cantidad de gente que tiene ganas de trabajar en una economía tan genial como la nuestra. La siguiente pieza tiene como protagonista al vicepresidente Solbes, cuando le preguntaron sobre los datos que dio Almunia y que daban un crecimiento menor en una décima al que prevé el gobierno.

En fin, que tendremos que repasar las matemáticas. Os recomiendo ver El Noticiero del martes, en parte dedicado a este tema.

28
Abr

Disparates del siglo XXI

Hace unos meses, cuando todavía erais pocos los que os acercabais por este blog, hice referencia al tema de los biocombustibles y las consecuencias sobre las que ya algunos alertaban del uso de esta alternativa energética.

Bajo el argumento de la lucha contra el cambio climático, muchos gobiernos han ido decidiendo la incorporación de biocombustibes en las mezclas que consumen nuestros vehículos, una idea que en principio podría parecer positiva, si no fuera por las consecuencias que al poco tiempo de implantarse está teniendo ya en los mercados mundiales.

En los últimos meses, asistimos entre asombrados e impotentes al espectáculo de unos precios que crecen exponencialmente y que afectan, además, a productos básicos en la alimentación humana. Según la FAO, en el último año el precio de los cereales, especialmente el trigo, ha aumentado un 130%; el del arroz un 74%, el de la soja un 87% y el del maíz un 53%. Estos incrementos tremendos precios son los ejemplos más dramáticos de cómo determinadas decisiones pueden acabar provocando el hambre a millones de seres humanos. Se entiende, por tanto, que en algunos países empiecen de modo incipiente ya algunas revueltas por la sencilla razón de que la gente pasa hambre.

En EE.UU., por ejemplo, el 10% del combustible debe provenir de los biocarburantes, lo que hace un tercio de su cosecha de maíz se utilice para producir bioetanol. Es evidente que la producción de estos biocombustibles ha tirado fuertemente de la demanda de estos productos básicos, lo que unido a prácticas especuladoras en los mercados ha llevado a esta insoportable situación que afecta de forma especialmente dura a los países más pobres.

La ONU intenta ahora esbozar un plan que reconduzca la situación, pero dadas los precedentes habituales de esta organización, mucho se teme uno que, de no implicarse los máximos dirigentes mundiales en la solución del problema, difícilmente cambiará el panorama.

Por si esto fuera poco, y como comentaba en aquel post, algunos científicos dudan también de los efectos beneficiosos de recurrir a los biocombustibles como forma de reducir las emisiones de CO2. Ados profesores de la universidad de Leeds han comparado las toneladas de CO2 que se emitirían a la atmósfera durante 30 años en el proceso de la transformación en etanol o biodiesel del maíz, la caña de azúcar o la remolacha, con las que se emitirían transformado tierras de labor en bosques durante el mismo periodo de tiempo y han concluido que la reforestación de un área equivalente de terreno es capaz de absorber de dos a nueve veces más dióxido de carbono, que las emisiones que se evitarían si esa área se dedicara a producir biocombustibles durante esas tres décadas. Si estos datos son ciertos, estaríamos ante uno de los colmos de la estupidez humana.

Lo que es evidente es que esta estrategia (que hoy más parece una acción destinada a reducir la dependencia del petróleo que a disminuir las emisiones) necesita de un replanteamiento a fondo, porque como ha dicho el relator de la ONU para el Derecho a la Alimentación, Jean Ziegler, “Hay que frenar el cambio climático, pero sin matar de hambre a la gente”.

24
Abr

Debatiendo sobre el canon

Ayer estuve en el debate de Canal Sur Mejor lo Hablamos, presentado por Mariló Montero, en el que nos dedicamos a hablar sobre el canon digital. Dos mesas, una frente a la otra, cuatro a a cada lado. En la que o estaba nos encontrábamos los que no estamos de acuerdo con la implantación del canon digital al tiempo que pensamos que el el autor tiene derecho a ser retribuido por su trabajo, como no puede ser de otra forma. Enfrente, se encontraban quienes defienden el canon, aunque es verdad que no todos los hacían con la misma intensidad. Cabe destacar a Manuel Pimentel, a quien le tengo un enorme respeto a pesar de que en este tema discrepamos. Manuel fue quien más intentó argumentar desde la mesa de enfrente, pero mi impresión es que le faltaba cierto convencimiento en lo que decía. Eva Orúe, periodista, aportó sus argumentos con tranquilidad y los razonó, aunque en general me parecieron un tanto retóricos y no muy sólidos. La mesa procanon la completaban Pilar Távora, quien entre otras cosas dirigió la película Yerma, y el autor musical Antonio Martínez Ares. Bajo mi punto de vista, los argumentos que expusieron ambos dejaron mucho que desear y tuve siempre la impresión de que cualquier reflexión nuestra la tomaban casi como un ataque personal, cuando lo único que hacíamos era aportar argumentos al debate.

A mi me acompañaban Ofelia Tejerina, en representación de la Asociación de internautas, David Bravo, perfecto conocedor de este tema y Anuschka, DJ que entiende que el negocio musical debe replantearse sobre unas bases distintas de las actuales. Con respecto a Ofelia, me sorprendió un tanto su postura con respecto a las descargas, a las que les llamó ilicito civil. David aportó, como es habitual en él -lo digo por lo que le he leído y por algunos videos que he visto de charlas suyas-, muchos argumentos al debate. Curiosamente, sus intervenciones alteraron sobremanera a Pilar y, sobre todo, a Antonio Martínez Ares, que en en agún momento llegó a perder los papeles.

Desde el lado de los creadores, pudimos escuchar frases un tanto sorprendente, como que les negamos 2 euros al mes para pagarles su trabajo, que quien no tenga dinero se aguante y no acceda a la música, o que la difusión de la cultura que supone internet es algo malo (porque no cobran por ello). En un momento dado hubo que decirles si les parecía mal que sus creaciones llegaran a la gente, porque esa era la impresión que daban esos que luego dicen que ellos se alimentan del aplauso del público.

Yo aporté argumentos que en ningún momento me fueron discutidos (e imagino que alguien con datos y preparación podría haberlo hecho). Dije que no se puede presuponer que las bajadas de internet sustituyen directamente a las ventas, porque creo sinceramente que muchas bajadas las hace gente que nunca se hubiera comprado un disco. Dije que me sorprende que un gobierno instaure un canon que favorece a un grupo muy determinado de personas y que gestiona una entidad privada sin ninguna transparencia, que si hay que subvencionar la cultura lo hagamos con impuestos y, esto no me dio tiempo a decirlo, que los presupuestos generales del estado detallen a quién va ese dinero. Que es lo que, por otra parte, deberían hacer con el canon. Tampoco pude hablar de la doble vía de financiación pública que pretenden. Pilar Távora, allí presente, hizo Yerma con subvenciones públicas. Pues bien, ingresa vía subvención, vía derechos, vía canon y esta por demostrar que haya sufrido las bajadas de internet con esa película (¿alguien se la habrá bajado?). La verdad es que ese es un panorama fantástico.

No negamos ni su derecho a ganarse la vida (y muy bien si es posible), no negamos que la tecnología haya hecho mella en sus ingresos (aunque la SGAE dijo ayer que en 2007 repartió entre ss socios un 14% más que en 2003), simplemente les decimos que los tiempos, las tecnología y los mercados cambian y que, en lugar de librar una guerra de trincheras contra el resto de la sociedad, lo que tienen es que trabajar en propuestas y modelos de negocio nuevos para su actividad. Les explicamos que internet les ofrece una oportunidad única: llegar directamente a quien “consume” sus creaciones, saltándose cadenas de distribución que añaden coste para el consumidor y no aportan remuneración para el autor. Pero para aprovechar las nuevas posibilidades hay que pensar, trabajar, probar… es más fácil que un gobierno me instaure un canon.

En fin, que no os aburro más con el tema, que si alguien quiere ver el debate (hay que prepararse mentalmente, dura un buen rato) aquí tenéis el enlace. Por cierto, considerad mis intervenciones copyleft, jeje, que chorra soy a veces.